Marina Damlaimcourt: “Creo que podría haberlo hecho mejor en los Juegos”

Marina Damlaimcourt Uceda es una triatleta profesional, miembro del Equipo Nacional. Nació en 1979, vive en Galapagar y entrena en Collado Villalba. Hoy, nos hemos acercado a hablar con ella para que nos hable sobre su carrera deportiva, su paso por los Juegos Olímpicos, y sus futuras metas.
Tengo entendido que siempre has sido muy deportista. ¿Cuándo empezaste a practicar triatlón?
Hice muchos deportes, mi padre hacia atletismo; y yo estuve haciendo gimnasia hasta los 14 años. Entonces empecé a correr. Al principio iba muy bien, pero a medida que progresaba en el atletismo me empecé a lesionar mucho. Venía de la gimnasia, era muy laxa, y me faltaba trabajar la fuerza. También me gustaba mucho nadar. Cuando me lesionaba, o nadaba o montaba en bici. Al final, en el grupo de entrenamiento de atletismo, había una chica que hacía triatlón y un chico que hacía duatlón, y empecé a salir con ellos en bici algún día. La primera carrera que hice fue un duatlón, y era un campeonato para clasificarse a un campeonato de España. Me salió bastante bien, me clasifiqué, gané ese campeonato, fui a un mundial de duatlón… Lo que se me daba bien al principio era el duatlón porque no nadaba, pero me pasé al triatlón y entrené mucha técnica.
Es decir, en cuanto empezaste te lanzaste a competir…
Sí, porque en bici tenia buen nivel y atletismo he hecho siempre. Vivo en la sierra, y cuando era pequeña estaba todo el día con la bici en la calle. No había hecho un entrenamiento de ciclismo nunca, pero había montado en bici siempre. Me costó destacar en triatlón por la natación, que aprendí muy mayor. La natación es un deporte muy técnico, y yo empecé a nadar a los 22 años. Al principio hacía buenos resultados en España, porque recuperaba corriendo o con la bici; pero cuando salía a competir fuera, salía la ultima muchas veces del agua. Pero en una de mis lesiones aproveché y me puse a nadar. Me di palizas nadando hasta que, después de esa lesión ya salían los tiempos
¿La natación sigue siendo, a día de hoy, tu punto débil?
Ahora ya no. Lo que más me gusta entrenar, casi, es la natación. En la piscina soy peor, pero en aguas abiertas, por ejemplo, se me da mejor. De los tres deportes, estoy igualada en todas. La única pega es en bici, que he tenido alguna caída gorda, y le he cogido miedo a las bajadas, lo que me limita un poco.
De los tres deportes, ¿te gusta alguno más que otro?
Los tres me gustan igual, y hay épocas que te encuentras mejor en uno que en otro, y entonces te gusta más. Pero yo es verdad que corriendo disfruto mucho, me gusta mucho entrenar la carrera. Normalmente es donde más me lesiono y donde más molestias tengo. Pero cuando no me duele nada, me gusta mucho.
En cuanto a los Juegos Olímpicos, no pudiste ir a los de Pekín porque te lesionaste.
Yo empecé triatlón en 2004 para el ciclo de los Juegos de Atenas, pero llevaba poco tiempo en el deporte y todavía, aunque corriendo y en bici tenía buenos resultados, me faltaba nadar mejor. Esa vez estuve como reserva, porque tenía puntos como para poder competir en los Juegos, pero había tres chicas por delante y fueron ellas. En 2005 y 2006 tuve buenos resultados. Llegue a ir la sexta en el ranking mundial, y de las españolas estaba la primera. Me tuvieron que operar la rodilla. En la primera carrera que hice tras la operación, a principios de 2007 tuve una caída grave en bici. Me destrocé un ojo, la mano… Estuve cuatro meses sin entrenar, y tuve muchos problemas en la muñeca. A lo tonto, se me fue un año y medio de entrenamiento y carreras. En 2008 hice buenos resultados, pero como no puntué en el 2007, bajé muchos puestos y no me clasifiqué.
Cuando enfermaste de mononucleosis antes de los Juegos Olímpicos de Londres, ¿qué sentiste, después de haberte perdido los de Pekín?
Me dio mucha rabia. Pero en 2011 estaba más fuerte que en 2008: hice varios pódiums en copas del mundo, en el campeonato de Europa quedé sexta, ya tenía una natación más sólida y más experiencia. Yo llevaba casi tres ciclos olímpicos, que son una paliza. Para poder ir a Londres, con Pekín me quede muy justa de puntos, en 2009 y 2010 tenía que correrlo todo. Además, cambiaron el calendario y aumentaron el número de carreras. Al principio entrenábamos mucho y competíamos mucho. Ahora nos hemos dado cuenta de que no podemos entrenar tanto, con tantas competiciones. Yo me pongo en forma muy rápido, pero si me paso, me pasa factura. Tenía que pasar un desastre para que no cogiera la plaza para Londres, pero al principio de la mononucleosis no podía acabar las carreras. En una de las carreras más difíciles antes de los Juegos de Londres, en San Diego, hice un carrerón. Esa prueba me dio los puntos necesarios para clasificarme. Eso sí, los últimos meses fueron un poco agobio.
Para los juegos, ¿afectó la mononucleosis a tu posición?
Para los juegos ya estaba bien, pero no estaba entrenada, y estaba un poco débil. Me faltaba entrenar bien, porque con mononucleosis no entrené. Por eso, lo que me pasó, es que aunque estaba recuperada, no pude preparar los juegos con tiempo suficiente. Hice una buena carrera en los juegos. Antes no lo veía así, pero con el tiempo lo veo con perspectiva y gané a gente muy buena. Lo que sí que me pasó es que la carrera se me hizo un poco larga, y me bajé en la bici un poco tocada. Si hubiera estado normal, podría haber quedado entre las 10 o 15 primeras, porque habría corrido un minuto más rápido. Pero el día de los juegos también es verdad que nadé muy rápido. Dentro de lo que cabe lo hice muy bien
marina_damlaimcourt¿Cómo viviste la experiencia de los juegos olímpicos?
Los miembros de la selección me dijeron que había sido la que mejor había estado. Había gente que estaba muy nerviosa, y al convivir se les notaba. Yo, después de lo que había pasado para clasificarme, llegue allí como con una tranquilidad… Estaba súper contenta y me gustaba el circuito. Además, mi familia no suele venir a las carreras porque viven lejos, y vinieron a verme, me hacía ilusión… Era una pasada, porque era la carrera en la que más gente había, con diferencia. En Inglaterra tienen mucha afición al triatlón, y aquello estaba hasta arriba. Había como ocho filas de gente antes de las vallas durante todo el circuito. Yo me tenía que ir recordando que me concentrase, porque a veces a me ponían los pelos de punta de correr así. La experiencia, muy bien. He aprendido mucho, pero fue duró. Muchos viajes, había muchas tensiones… Ha sido duro, pero al final aprendes.
¿Qué se siente al haber participado en unos Juegos Olímpicos, y verlos ahora desde casa?
Pues en realidad me gustaría haber preparado también este ciclo, pero por diferentes motivos no lo he podido preparar. Creo que todavía podría estar al nivel que exigen los Juegos. En 2014, tenía plaza aún para los juegos por haber puntuado un poquito en el 2013. Había bajado puestos, pero muy pocos. Lo que pasa es que no tuvimos becas, teníamos que pagar todos los viajes… He tenido que optar a otras cosas.
¿Qué consejos darías a Carolina, Ainhoa, Miriam para su participación en los juegos de Brasil?
A Ainhoa ninguno, porque ha participado más veces que yo, tiene más experiencia. A Carolina y a Miriam, con todo lo que han tenido que competir, los Juegos son una carrera hasta más fácil de lo que han hecho ya, y si se han clasificado, el nivel lo tienen de sobra. Si vas tranquilo y disfrutas de la prueba, te va a salir mucho mejor que si vas con nervios. Cuando te quitas la presión de la clasificación, ganas mucho.
¿Con qué premio o carrera te quedarías de toda tu carrera deportiva?
Con varias cosas. Los premios siempre te hacen ilusión, que te reconozcan lo que haces te da ánimos. Me dieron el premio a mejor trayectoria deportiva de la ADS (Asociación Deportiva de la Sierra) cuando me clasifiqué a Londres. Yo empecé a hacer deporte en el ADS y me concedieron el premio en una gala en la que también premiaban a niños. Al final, eso les enseña a los niños que están compitiendo, que si te gusta algo, da igual de donde seas, puedes llegar a donde te propongas. Y de carreras, con la de los Juegos Olímpicos. Aunque he necesitado tiempo, he valorado el resultado, y disfruté mucho la prueba. También cuando gané mi primera medalla en una copa del mundo, en México en 2011. Llevaba varios años siempre a las puertas, y al final me hizo mucha ilusión. Fue el premio al trabajo de tantos años.
¿Has hecho todo lo que querías hacer en tu carrera como triatleta profesional? ¿Se te queda alguna espinita por el camino?
No quedé conforme con mi papel en Londres. También he hecho otras cosas, pero creo que podría haberlo hecho mejor en los Juegos. Me da un poco de rabia porque creo que si hubiera seguido compitiendo, no te puedo asegurar que me hubiera clasificado, pero por lo menos podría haber estado luchando por las plazas de los Juegos de Río.
Por lo que he visto últimamente estás dejando tus entrenamientos de lado para hacer otras cosas. ¿Tienes nuevos proyectos en mente?
Sí, estoy entrenando, pero este será mi último año más serio. Seguiré entrenando, pero no tan fuerte. Es muy difícil vivir de las carreras y de los sponsor. Soy entrenadora y quiero empezar con un nuevo proyecto: quiero hacer una escuela de triatlón, con niños. Llevo viviendo en la sierra toda la vida. Cuando empecé a hacer deporte conocí el triatlón de rebote, porque por aquí no hay escuelas de triatlón. Lo que me gustaría es dar la oportunidad a niños que les guste el triatlón, enseñarles el camino. Al colegio Gredos San Diego de Guadarrama les ha gustado el proyecto, me han ofrecido buenas condiciones, tienen muchas ganas y muy buenas instalaciones. Tengo muchas ideas en la cabeza. Quiero enseñar todo lo que he aprendido para llegar hasta donde he llegado, y que le sirva a alguien. En España, los jóvenes que ahora hacen triatlón, son triatletas desde el principio; pero los anteriores hemos venido de otros deportes. En Francia, por ejemplo, antes de las carreras siempre había pruebas de niños que ya hacían triatlón. Eso no lo he visto en España, por lo que me llamaba la atención. Ahora haré algunas carreras en verano, que tendré más tiempo; también me apetece hacer esquí de fondo, hacer alguna travesía nadando en verano… Pero la meta principal es que pueda hacer todo el proyecto de la escuela.
Muchas gracias por tu tiempo.

Sobre Lucía Villalón Serrano

Soy Lucía Villalón Serrano, estudiante de segundo curso de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. Soy amante del cine, defensora de los animales y reivindicadora de la igualdad social.

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