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Entrevistamos a Alfredo Carneros: “Todo lo suple tu ilusión de ser bueno”

Esta semana entrevistamos a Alfredo Carneros Beamud (Collado Mediano, 07/10/1978), jugador de tenis de mesa profesional reconocido como uno de los mejores que ha dado nuestro país en la historia. Campeón de España, medallista en los Juegos del Mediterráneo y jugador olímpico que es capaz de confesar que podía haber sido mejor jugador de haberse cuidado algo más y haber tenido los medios con los que cuentan ahora los profesionales. Sigue con sus amigos de toda la vida, quienes junto con su familia y su novia le aportan la estabilidad que le hace falta a una persona que “ha vivido muy rápido”; con apenas catorce años dejó su pueblo para ir al CAR (Centro de Alto Rendimiento) de San Cugat, donde coincidió con deportistas de la talla de Carlos Moyá, Gervasio Deferr, Feliciano López o Tommy Robredo. Una carrera que le llevó a jugar por todo el mundo, pero que le trae de nuevo a casa para terminar el círculo.

Y tu carrera empezó gracias a un cura…

Todo empezó cuando tenía ocho años, aquí en Collado Mediano había mucha afición al tenis de mesa y el entrenador era el cura del pueblo. Yo empecé a jugar al fútbol sala y al tenis de mesa, a los dos; se me empezó a dar mejor el tenis de mesa y es por el que me decanté. El cura fue el que creó el club, el que creó escuela porque le gustaba este deporte; él lo aprendió en el seminario y así empezó. Comenzó siendo un club muy humilde y con poca infraestructura, pero lo cierto es que aquí siempre ha habido bastante apoyo institucional.

Y todavía siendo un niño, con 14 años, dejas Collado Mediano y te vas al CAR de Barcelona, ¿cómo se plantea esta situación?

Quedo campeón de España infantil en Santa Coloma de Gramanet y el seleccionador me ofrece una beca de interno en el CAR de San Cugat. A nivel personal era una oportunidad irrechazable, aunque no así para mi familia. Mis padres no me querían dejar ir, hasta que me emperré e incluso le dije a mi madre que si me dejaba aquí suspendería todas las asignaturas, pero que si me iba a Barcelona aprobaba. Me dejaron ir tres meses, hasta Navidad, a ver qué tal iba; aprobé todas en el primer trimestre, todas en el segundo y bueno hasta hoy (risas). Yo era un niño rebelde, era un chico difícil, en plena adolescencia…a mis padres les daba mucho miedo dejarme ir a otra ciudad, pero creo que me vino fenomenal y fue lo mejor que me pudo pasar.

¿Cómo se vive en el CAR?

Es levantarte a las siete de la mañana a entrenar dos horas y media, irte a estudiar otras tres. Te vas a comer, vuelves al colegio otras dos o tres horas y entrenas otras tantas por la tarde. Es un ritmo y una dinámica muy exigente, tienes que tener muchas ganas y ser un soñador para poder aguantar ese ritmo. Yo no era muy disciplinado, pero sí un apasionado de este deporte; allí o pasas por el aro y eres disciplinado, o te quedas fuera del grupo y de esa dinámica de trabajo que te hace subir de nivel.

Y antes de terminar tu etapa en el CAR, con 19 años, empieza tu carrera profesional en el tenis de mesa.

Con catorce años subimos con Collado Mediano a Superdivisión, donde debuté con quince. Me quedo aquí un año y debido a que no contaba el equipo con suficiente infraestructura nos comunican que al año siguiente no íbamos a continuar; entonces decido marchar a Valladolid, donde estoy dos temporadas con ellos. Allí logro el campeonato de España sub 21.

Y con menos de veinte años comienza tu carrera a nivel internacional.

Sí, con diecinueve años surge la oportunidad de marchar a Suecia, donde estoy una temporada; después, cinco temporadas en la Bundesliga alemana. Vivir fuera de casa los primeros años es muy complicado, sobre todo si eres un “chico de pueblo. Pero todo lo suple tu ilusión de ser bueno, dices yo quiero ser profesional, yo quiero ser bueno. Pero sí, es muy duro, te quedas sin familia, sin amigos y te quedas sólo con el tenis de mesa. Es un aprendizaje increíble para la juventud por los valores que te aporta: esfuerzo, disciplina, el no rendirte, el que tu peor día haya sido hoy y mañana sea el mejor, ser competitivo…

Suecia, Alemania, América y Asia con el circuito mundial, ¿Con qué te quedas de todos esos viajes alrededor del mundo?

Me quedo con la experiencia vivida en cada sitio. Collado Mediano lo recuerdo como una etapa muy bonita de niño; Barcelona fue la experiencia mayor de aprendizaje que he tenido a nivel personal, allí me formo como persona. Suecia es el país que más me aporta técnicamente y ese año fue el más enriquecedor técnicamente: metodología, ejercicios de entrenamiento, técnica… Y Alemania, es hacerte un hombre, aprender a convivir con la presión.

A Alemania llega un español, país en el que se trata totalmente distinto el tenis de mesa…

Allí es un deporte muy valorado, en el que se invierte mucho. Hay muchos clubes y tienen una estructura montada realmente difícil de desmontar, diría que es la China de Europa. Hay muchos entrenadores profesionales, allí se le da mucha importancia al entrenador a diferencia de España. La Bundesliga es el profesionalismo en estado puro, allí sólo eres un número; si ganas eres el mejor y si pierdes eres una mierda. Yo allí lo pasé francamente mal.

¿Algo que olvidar de tu paso por Alemania?

A la larga no hay que olvidar, pero en aquellos momentos sí que te sientes mal. Recuerdo un partido muy importante que perdimos por mi culpa y que llegase el lunes a entrenar el manager diciendo que había que echar al “español éste de mierda” y casi encararte con él. Pero tampoco olvidar, te obligaba a jugar con presión y eso era algo que yo no sabía hacer hasta que llegué a Alemania. Me permitió alcanzar una gran madurez mental.

Y hablemos de éxitos: JJOO de Pekín, medallas en los Juegos del Mediterráneo, campeonatos de España… ¿qué momento destacarías?

Sin duda alguna, el de clasificarme para los Juegos Olímpicos; ir 3-3, 10-9, tener bola de partido y sentir como tu cuerpo tiembla, ese momento lo tengo grabado y lo puedo recordar y describir cada día. Y bueno, la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos es algo inolvidable.

Allí, en Pekín, conoces a Rafa Nadal, que fue campeón olímpico. Haciendo una búsqueda simple, él tiene más de cuatro millones de entradas en Google y tú, 120.000. ¿Se podría cambiar este hecho en España?

Hombre, si me comparas con Rafa Nadal es imposible. Hay que ver un cambio a nivel de medios, dentro de las federaciones, gabinetes de prensa, redes sociales…ahora se pueden hacer muchas más cosas que antes. Hay que invertir, el problema es que ese es el dinero más ingrato de invertir para los presidentes porque no ven el resultado a corto plazo y no repercute en su mandato. Es muy buena idea, pero no acaban de apostar porque para ellos no es prioritario. Daremos el salto cuando podamos crear el vínculo entre el deporte popular “pingpong” con el deporte profesional “tenis de mesa”. Y también hace falta un icono, quizás un campeón de Europa. Cuando tengamos eso, también daremos el salto. Son dos cosas diferentes, calidad y marketing, pero que se deben conjugar.

De vuelta a tu carrera deportiva, en el año 2004 regresas a España. ¿Por qué decides volver?

El club en el que estaba en Alemania da suspensión de pagos y tenía ofertas de Francia e Italia, pero había que adaptarse de nuevo. En España las cosas estaban muy bien, había dinero y teníamos la tercera mejor liga de Europa. Me ofrecen ir a San Sebastián de los Reyes y era el momento; ahí tengo que agradecer al esfuerzo que realizó Luis García.

Y ahora, en 2014, vuelves a donde empezó todo: Collado Mediano.

Lo primero de todo, mi vuelta se la tengo que agradecer infinítamente a José Guadarrama porque él se empeña en que venga aquí de entrenador, que acabe aquí mi carrera. Él es el que ha puesto todo de su parte, buscar una viabilidad para que acabe aquí.

Hablas de terminar tu carrera, ¿has puesto fecha al adiós?

A estas alturas, me encanta competir, pero me cuesta mucho entrenar; además, no tengo tiempo y se me hace muy duro. Este año en principio seguiré jugando porque además he firmado en Francia ocho partidos, que será mi última experiencia profesional fuera del país. Y en Collado Mediano seguiré jugando en División de Honor, mi ilusión es devolver el equipo a la máxima categoría en agradecimiento a lo que me ha dado.

Sin tiempo para entrenar porque Alfredo Carneros no para: entrenador, jugador, profesor, emprendedor…

(Risas) Sí, en estos tiempos de crisis hay que hacer de todo. Ahora estoy entrenando por la mañanas a la selección española sub 21 y juvenil, he abierto una tienda de tenis de mesa especializada, entreno a Collado Mediano por las tardes, juego con Collado Mediano, jugaré en Francia a partir de enero,…pero no es sólo por el dinero, yo siempre he sido una persona inquieta y a la que le gusta estar moviéndose.

Hablas de tu papel como entrenador, ¿qué puedes aportar a un jugador?

Yo tengo mucho que aprender todavía. Creo que he sido un jugador bueno, pero todavía soy un entrenador muy básico. Un entrenador necesita un periodo de formación, sobre todo para la base. Yo puedo aportar mucho a alto nivel, que es lo que he vivido toda mi vida. Pero en el tema de la base, tengo que formarme y encontrar mis métodos de entrenamiento.

Y antes de acabar, un consejo para todos aquellos que quieran alcanzar el nivel profesional.

Lo importante es tener un objetivo real y un sueño más grande. El objetivo te permitirá ir creciendo poco a poco y mantener el sueño vivo hará que te levantes siempre.

Muchas gracias.

Este fin de semana comienza la liga de tenis de mesa. Hay que estar atentos a los equipos de la zona: CETM Sierra de Guadarrama, AD Collado Mediano y CETM Villa de Moralzarzal.

Sobre Daniel De Andrés

Creador en junio de 2014 de diarionoroeste.es, donde realiza labores de director, redactor, community manager, fotógrafo, becario... Licenciado en periodismo en 2008, ha pasado por medios como: Europa Press, Radio Villalba, Antena 3 Multimedia y RTVE.

4 Comentarios

  1. Luis Martínez Guinea

    Muy buen reportege. Una my buena carrera de Alfrezo y grandes consejos para jugar tenis de mesa de nivel y jugar ping-pong aficionado, entrentenerse yuna forma más de hacer deporte y vida saludable.

  2. Luis Martínez Guinea

    Muy buen reportege. Una my buena carrera de Alfrezo y grandes consejos para jugar tenis de mesa de nivel y jugar ping-pong aficionado, entrentenerse yuna forma más de hacer deporte y vida saludable.

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